lunes, 25 de mayo de 2009

El Secreto de la Cartera

No debería mencionarlo, pero la razón de este post nace a partir de tener un ‘affair’ con una amiga, y reflexionar, si algún común de los vivientes pudiera imaginar ver a esta señorita saliendo de su casa, vestida como cualquier chica que siempre lleva a todos lados su bolso o cartera, va a un encuentro apasionado, y que dentro de su cartera, lleva lencería muy erótica, sogas, etc. Todo lo que se puede para complacer a su pareja. En este caso a mí.

Pero el tema de este post no serán mis ‘aventurillas”, ¡no! morbosos mal pensados, así que póngale hielo con disimulo a sus neurohormonas. Quiero dedicar esta publicación a lo que hay adentro de una cartera o a lo que una mujer lleva dentro de su bolso. ¿No será lo mismo?

El ver que de un diminuto accesorio femenino se puede llevar todo un mundo de cosas me inspiró a escribir esto que estoy escribiendo; la cartera es quizá el emblema o distintivo que hace que una mujer sea una mujer, o parezca. Desde que tengo uso de razón, siempre tuve bien en claro esta analogía: La cartera distingue a la mujer, como el pene al hombre. Aunque nunca vi en mi infancia niñas que usen carteras comprendiendo la utilidad de su uso, tampoco fui un niño que comprendió la potencial utilidad de mi pene. Menciono esto solo para darle un touch de inocencia y ternura a este post. Por lo tanto es válido concluir que tanto el pene como la cartera son cosas para señoras y señores, es decir, las señoras usan cartera y los señores usan el pene. Valga la aclaración.

¡Ay, las carteras! A veces pienso que también es la insignia de la frivolidad, pero si enfoco este post desde esta perspectiva, lo más probable que hasta mi madre no me reconozca, a pesar de que ella me parió, y también me quede sin amigas. Pero lo menciono por esa extraña obsesión femenina por coleccionar tantas carteras. Tiene una para uso diario, otra para showers, otra para matrimonios, otra para la discoteca, otra para reunión ejecutiva de negocios, otra para ir de escondidas con la pareja ya saben a qué; y así una lista infinita de carteras, usos y eventos- ya que les deje desde el principio con las ganas, hagan la tarea de liar con su morbosidad y piensen en todas las carteras, usos y ocasiones que su cerebro les soporte-. Entonces razones para pensar que la cartera es un símbolo de la frivolidad sobran. Pero no haré crítica de ello.

¿Qué es lo que llevan las mujeres en sus bolsos? Personalmente esta pregunta en mí pasa totalmente desapercibido, porque valgan verdades no me interesa. Sin embargo desde mi peculiar experiencia mencionada al principio, me despertó esa patológica idea de hacer este post e imaginar, dilucidar, descubrir, despejar tamaña incógnita, que quizá los hombres nunca lleguemos saber, y que solo las mujeres lo saben al revés y al derecho. Resultado parcial Mujeres 1 Hombres 0. Mujeres siéntanse orgullosas. Debería haber un matemático que sea capaz de formular una ecuación que nos de el resultado exacto.

Como la imaginación es grata voy a tratar de clasificar el tipo de cartera y uso según la edad. Entonces empecemos por las niñas adolescentes, cuyas edades oscilan entre los 14 y 16 años. A esta edad el tipo de cartera usar, es aquella que utilizan todas las divas del pop que salen en Mtv, porque son las que están en la onda, por lo pronto se me ocurre nombrar a estas carteras como la cartera Britney Spears versión One more time. La típica chiquilla adolescente, irreverente, enamoradiza y soñadora; que se siente al fin toda una señorita por usar cartera, la cual la utiliza para por fin llevar sus toallas higiénicas ultra teenager. Además sus lentes para el sol, celular, crema para el acné y un set de maquillaje. Claro alguien pensará que hay que incluir los condones y anticonceptivos también, puede ser. A las finales a esa edad encontrar una virgen es tan difícil como que Jack McGee encuentre al Dr. David Bruce Banner y al increíble Hulk. Pero a pesar de ello dejaré este detalle para las que tienen mayor recorrido.

El siguiente rubro las conformas las mozas de 18 a 25 años. Ellas dejan atrás el modelo de cartera Britney Spears versión One more time, por una que las haga sentir y ver más maduras. Acá ya entran las carteras de la talla Fendi, Gucci, Prada, Coach, Louis Vuitton, Dolce & Gabbana, etc. Pueden que estas sean mas espaciosas que las anteriores, pues si ya son ejecutivas llevaran más de un celular; si son de vida sexual activa habrá más de un discreto condón y pastillas anticonceptivas; en vez de toallas higiénicas llevarán tampones. Casi lo mismo al grupo interior, pero un poco más sofisticado, detallado, discreto y minucioso.

A partir de los 26 hasta los 35 años, ¡ay, mama! ¡Agárrenme confesado! Estas chicas si que son de temer. Usan las mismas carteras que las anteriores, pero se compran las más caras, con mayor frecuencia, y tienen muchas más. Aquí la gran mayoría son mujeres, profesionales, emprendedoras, líderes, libres. Todo lo magnifican en comparación con las chicas de 18 a 25 años. Si la de de 25 lleva un discreto condón, esta lleva toda una selección de preservativos, con espuelas, sabores, olores, colores, todo. Ellas sabes lo que quieren (¡Qué viva la promiscuidad!). La más insaciables llevan toda la colección de juguetes que promociona la mamacita de la Alessandra Rampolla – que dicho sea de paso, si fuese la maestra principal de la escuela de cópula
[1], les prometo que yo seré el alumno más estudioso-. Los baby dolls, los hilos dentales, los látigos, las esposas, los antifaces y hasta el alambre de púas, que no lo usan como cinturón de castidad, son parte de su arsenal sexual pues ellas saben que tienen que estar preparadas para cualquier ocasión. Pero no todo es sexo en ellas, también llevan cigarros, encendedores; muestras de gratis de Paco Raban, Versace, Armani, Chanel; su blackberry, la laptop de bolsillo, un libro de autoayuda. Me imagino una agente de la CIA de 35 años, diez puntos; llevando hasta una bomba atómica. En fin ya me canse de exagerar.

Vamos a ver a las cuarentonas, de ellas les vamos alucinar, como madres prosperas, lo cual en sí, implica un importante rubro en su presupuesto: Olla, educación y vestimenta de sus hijos. Esto hace que muchas ya no ostenten carteras caras de marca, ahora se conforman con imitaciones. Pues en vez de comprase una Dolce & Gabbana, se compran una Dolce & Gamarra, en vez de una Versace, se compran una Pasache y cosas por el estilo. A ellas les voy a reventar todos los cohetes que se merecen, porque sus carteras son el símbolo de la organización y del orden de sus hogares, es como comparar con la oficina del alto mando de una importantísima, competitiva y eficaz empresa multinacional. Una agenda muy detallada de todos los gastos de la casa, las compras de la semana, las atenciones de cada hijo, y casi al final de la agenda, cuando el día ya no da para 24 horas, se dan un tiempo para la peluquería, la manicure y la pedicure. Me pregunto por qué no incluyen al esposo en esa cargada agenda. Ellas saben organizar el tiempo.

Y finalmente la promoción climateria. Ellas llevan en su cartera todo lo que a veces no cabe dentro de una ambulancia ¡ja, ja, ja, ja, ja! Una pequeña broma de mal gusto. Aunque no lo crean hay unas que otras que llevan su cartera como una niña de 35. No pues mal pensados, llevan su laptop de bolsillo, una novela de algún best seller, el set de maquillaje, su blackberry. A esta edad ellas son las dueñas de su propia empresa, de la sabiduría, son los verdaderos ejemplos a seguir. Y lo digo, porque bromas a parte, lo veo en el fiel de reflejo de mi madre, ella le ganó a la vida y es una gran líder; maneja laptop, blackberry, conduce a 120 Km. por las carreteras, y me maneja a mí a su antojo, sobretodo cuando su angelito se porta muy mal.

Así es señores, el mundo de las carteras un mundo totalmente ajeno, paralelo y bizarro al que se vería en cualquier boutique. ¿Y usted que piensa? Mi opinión creo que ha sido muy irreverente, así que a la que le cae el guante que se lo chante. Si hay alguna que se siente excluida en mis categorías, pues felicítese, es usted una mujer muy diferente, si es que no se ha dado cuenta, y créame que me gustaría invitarla a cenar. Por otro lado, no creo que los hombres en realidad nos interese saber que es lo que llevan las mujeres en sus carteras, y por lo tanto no perdemos el tiempo en cosas irrelevantes. Resultado Final Hombres 2 Mujeres 1 ¡Qué vivan las mujeres!


PD: Cualquier semejanza con la vida real es pura coincidencia…. ¡ja, ja, ja! ¡Ampay me salvo todos mis compañeros vivos y muertos!
[1] Aprendan a conjugar el verbo copular y créanme que habrán aprendido una buena lección de Educación Sexual.

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